Emprendedora desafía adversidad con innovación y coraje.

Una mujer emprendedora es siempre digna de admiración. Pero Miriam Nujimovich se lleva el premio. Entérate como su nueva discapacidad la llevó a fundar Handy Inclusiva, una fábrica de ropa para personas con discapacidades físicas y mentales.

Por Red Shoe Movement


Miriam Nujimovich no es una emprendedora común. Su historia es un ejemplo de cómo enfrentar la adversidad más extrema con valentía y creatividad. Y cómo a veces situaciones que nos complican la existencia ofrecen la oportunidad de innovar. Esta emprendedora nos enseña cómo aprovechar circunstancias difíciles e inesperadas para crear un negocio que además de ayudar a otros nos permita sobreponernos a cualquier limitación impuesta por el entorno o nosotros mismos.

Inspirada por sus nuevas circunstancias a convertirse en emprendedora

RSM: Eres emprendedora pero cuéntanos un poco tu historia para que entendamos cómo llegaste hasta aquí.

Miriam Nujimovich (MN) El 25 de Enero del  2010 me paso por encima  un Tsunami. Tuve un ACV (Accidente Cerebrovascular). Yo en ese momento residía en Miami,  Estuve internada dos meses en el Hospital Jackson Memorial en estado crítico ,ya que aparte del ACV tuve una infección y una neumonía. Pero yo sentía que iba a salir del hospital. No movía ni la pierna ni el brazo derecho y no hablaba. Venían los médicos y me preguntaban: ¿en dónde está el techo? ¿El piso? ¿La ventana? Y yo no comprendía lo que ellos me preguntaban. Lo único que me acordaba era del nombre de mi hijo Matthew y la fecha  de su nacimiento.

Empecé la rehabilitación que la continúo hasta hoy en día. Después de siete años puedo caminar, hablar, y sólo me falta mover la mano con los movimientos finos.

A los tres días de salir del hospital en Miami, regresé a la Argentina con mi actual ex marido y mi hijo y empecé mi rehabilitación en el hospital Fleni Escobar. En esas condiciones me deja mi ex  marido; con un hijo que tenía que ir a la escuela. Con la ayuda de mis padres y mis amigas salí adelante. Y gracias a que tenía una fuerza interior y una convicción de que todo iba a salir bien.

Trabajé muchísimo en mi rehabilitación. Fue empezar de cero. Para mi era un renacimiento y todas las cosas tomaban otro color. Yo tomé el ACV como una lección de la vida, como algo positivo. Hubo un antes y un después del ACV.

NOTA COMPLETA, AQUÍ!
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